2. Plazo de amortización muy cortos
A pesar de que el precio de aerotermia es elevado, sobre todo si se combina con suelo radiante. Pero el ahorro en la factura energética hará que el periodo de amortización se sitúe entre 5 y 10 años de media, según el uso que se haga de la instalación.
Sin embargo, ese periodo de amortización puede reducirse a menos de la mitad combinando aerotermia con una instalación de energía fotovoltaica. De esta manera es posible asegurar el autoconsumo casi al 100 %, lo que permite el máximo ahorro en climatización.
3. Calefacción y también refrigeración y ACS
Se suele asociar aerotermia con calefacción, pero un equipo con bomba de calor da para mucho más. Por un lado, puede proveer de agua caliente sanitaria. Por otro, también puede ofrecer refrigeración a través de suelo radiante refrescante.
Hay más. Otra de las ventajas de la aerotermia es que se puede emplear incluso para la climatización de piscinas, de modo que se puedan aprovechar durante mucho más tiempo. De hecho, con ese sistema es posible calentar el agua incluso con temperaturas exteriores bajo cero.
4. No siempre ocupan mucho espacio
Los equipos de aerotermia habituales son los bibloc. Estos se componen de una unidad exterior y una interior. Además del intercambiador, si el equipo lleva acumulador de ACS y depósito de inercia, estos también se instalan dentro de casa.
Pero cuando no hay mucho espacio interior, cabe la posibilidad de instalar equipos monobloc, que incorporan todos los elementos en una unidad exterior, más voluminosa, eso sí. Esto implica la ventaja de poder disponer de aerotermia sin necesidad de sacrificar superficie habitable.
5. Más confort a baja temperatura
La aerotermia funciona a baja temperatura, es decir, los circuitos de agua que forman el suelo radiante o llegan a los emisores lo hacen con el líquido a menos de 45 grados. Eso hace que ese sistema de climatización trabaje de un modo diferente a otros.
La bomba de calor funciona continuamente. Una vez que ha alcanzado la temperatura de confort se encarga de mantenerla constante, sin paradas ni arranques continuos. Significa, por un lado, un ambiente más agradable, y, por otro, un mayor ahorro energético.
Si a todas estas ventajas de la aerotermia sumamos la facilidad de instalación, un mantenimiento muy sencillo y la posibilidad de obtener ayudas y subvenciones, se trata de un sistema de climatización que merece la pena tener en cuenta a pesar de su coste inicial.